Un crecimiento titubeante de la actividad del sector privado de la eurozona ha provocado en mayo el menor crecimiento de la contratación desde hace casi tres años, según refleja el dato compuesto del índice PMI de la región, que se ha situado en 51,6 puntos, frente a los 51,5 del mes anterior, sugiriendo una expansión del 0,2% para el segundo trimestre del año, la mitad que en los tres primeros meses de 2019.

“La economía de la zona euro se mantuvo encallada en el desánimo en mayo, aumentando los indicios de que sólo se obtendrá un modesto crecimiento en el segundo trimestre. En los niveles actuales, el índice PMI indica hasta el momento un crecimiento del PIB de apenas un 0,2% en el segundo trimestre”, indicó Chris Williamson, economista jefe de IHS Markit.

En mayo, la lectura del índice PMI del sector servicios de la zona euro se situó en mínimos de los cuatro últimos meses al caer a 52,5 puntos desde los 52,8 de abril, mientras que el dato manufacturero se situó en 47,7 enteros, frente a los 47,9 del mes anterior, agravando la contracción de la actividad en el sector.

El crecimiento de los nuevos pedidos volvió a debilitarse en mayo hasta registrar un aumento casi insignificante, incluyendo un nuevo deterioro de los nuevos pedidos para exportaciones, que cumplieron su octavo mes a la baja, mientras que la ausencia de nuevos pedidos llevó a una nueva caída de los trabajos pendientes, incrementando la capacidad disponible.

La casi paralización del nivel de nuevos pedidos y el deterioro del optimismo hicieron que las empresas revisaran sus planes de contratación, lo que generó el crecimiento conjuntamente más débil del empleo desde septiembre de 2016.

El empleo en el sector manufacturero decreció por primera vez desde agosto de 2014, registrando el ritmo más intenso de disminución desde noviembre de 2013. En comparación, las empresas de servicios se mantuvieron más optimistas a la hora de contratar nuevo personal, aunque el aumento neto de la creación de empleo se atenuó.

“Un renovado deterioro del optimismo respecto de los próximos doce meses sugiere que la coyuntura empresarial podría seguir deteriorándose en los próximos meses”, advirtió Williamson, señalando la preocupación sobre el impacto de la guerra comercial y los problemas del sector automotriz en las previsiones de un menor crecimiento económico y un aumento de la incertidumbre geopolítica.

“El PMI de hoy supone un alivio por el hecho de que el sector servicios siguió fortaleciéndose en mayo, pero las alarmas siguen sonando para la industria de la eurozona”, apunta Bert Colijn, economista senior para la zona euro de ING, quien advierte de que, si la actividad manufacturera continúa deteriorándose durante un periodo prolongado, esto acabará afectando negativamente a las perspectivas del sector servicios.