La Comisión Europea ha dado este miércoles formalmente su visto bueno al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, por lo que, si el Consejo Europeo hace lo propio en el plazo máximo de cuatro semanas, España podría recibir a finales de julio o ya en agosto la prefinanciación de 9.000 millones de euros, el 13% de las subvenciones a fondo perdido que tiene comprometidas. La Comisión prevé además que antes de que termine el año España reciba como mínimo otros 10.000 millones, según fuentes comunitarias. Un total de 19.000 millones de los 27.000 millones asignados.

«Este plan transformará profundamente la economía de España, la hará más verde, más digital y más resiliente. Hemos respaldado el plan porque es ambicioso, con visión de futuro y ayudará a construir un porvenir mejor para los españoles», ha detallado la presidenta del Ejecutivo Comunitario, Ursula von der Leyen, en su visita a Madrid.

Los 30 componentes que dan forma al documento, y que contienen más de 200 medidas entre reformas e inversiones, tenían que cumplir para su aprobación con una serie de requisitos fijados por Bruselas. En el campo de la transición verde, detallan fuentes comunitarias que han trabajado en el plan español, la contribución del documento a este punto asciende al 40% de la asignación total, una cifra que supera el 37% mínimo fijado en el reglamento. En la parte digital, la contribución llega al 28%, ocho puntos porcentuales por encima del mínimo exigido. En la pata económica, según estas fuentes, el plan ofrece una «respuesta equilibrada» a la situación española, con especial foco en el mercado laboral y en el sistema de pensiones.

El documento, resalta Bruselas, contiene medidas que tienen como objetivo mejorar la empleabilidad de los jóvenes. También propone una simplificación del menú de contratos para reducir el abuso de contratación temporal y dar más peso a la indefinida, un punto aplaudido hoy en varias ocasiones por la propia Von der Leyen. El plan también prevé acciones específicas en el área de las políticas activas de empleo, incluyendo la reforma del sistema de incentivos a la contratación, el desarrollo de vías individuales para el asesoramiento, el refuerzo del sistema de aprendizaje de la población adulta y la modernización de los servicios públicos de empleo.

En la pata de pensiones, recalca la Comisión, España contempla reformas para adaptar el sistema a unas vidas laborales más largas y para apoyar la sostenibilidad a medio y largo plazo. Con todo, detallan las fuentes comunitarias, tanto en la parte laboral como en la de pensiones, Bruselas sigue pendiente de las conversaciones que están teniendo lugar entre el Gobierno y los agentes sociales. Entre las medidas que recoge el plan y que el Ejecutivo Comunitario entiende como primordiales para reforzar la economía también se encuentra la reforma fiscal, que prevé «convertir el sistema tributario en uno más ecológico y equitativo».

La aprobación definitiva del plan, sin embargo, no supone que España vaya a recibir inmediatamente todo el dinero que tiene asignado. El país, que dispone de cerca de 140.000 millones de euros entre transferencias directas y créditos blandos, tendrá que ir desbloqueando los objetivos de reformas e inversiones fijados en el plan para acceder poco a poco a los 70.000 millones en subvenciones y los otros 70.000 millones en préstamos. El cumplimiento de estos hitos, que tendrán que ser evaluados por la Comisión, es el que permitirá a España solicitar a Bruselas los dos desembolsos previstos por ejercicio, pudiendo perder parte de ellos o su totalidad si los objetivos no se han logrado.

Para el primer pago, detallan las fuentes comunitarias, se han analizado un total de 48 reformas y dos inversiones, algunas de ellas puestas en marcha ya en el pasado mes de febrero. Otras que son más complicadas por el elevado nivel de consenso que necesitan, como la laboral y la de pensiones, están todavía en proceso, y parte de los desembolsos previstos ya para el año que viene dependen de su éxito. Por eso, tanto Von der Leyen como Sánchez han pedido a todas las fuerzas políticas y a los agentes sociales un “esfuerzo” que permita sacar adelante todas las reformas. Convoco a todas las fuerzas políticas a apoyar” el plan. “Es la gran oportunidad de modernizarse y nos estamos jugando el futuro”, ha detallado el presidente.