A falta de concretar qué tipo de actuaciones prevé impulsar el Gobierno con el plan de 11.000 millones de euros para el refuerzo de la solvencia empresarial anunciado el miércoles, y sin confirmar aún si el paquete incluirá ayudas directas, el Ejecutivo ha anunciado este jueves que, en todo caso, las comunidades autónomas destinarán 2.000 millones de euros de los fondos europeos a conceder asistencia directa al tejido productivo.

Así lo ha revelado este jueves la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, durante su comparecencia ante la Comisión Mixta para la Unión Europea del Congreso de los Diputados, en la que ha presentado el Plan de Recuperación que prevé impulsar con las ayudas comunitarias.

Calviño ha comenzado su intervención repasando las medidas tomados por el Ejecutivo para afrontar la crisis abierta por la pandemia del Covid-19, detallando que se han movilizado el equivalente del 20% del PIB, fundamentalmente en forma de avales públicos para facilitar financiación privada, y cubriendo el coste de los ERTE y las prestaciones de cese de actividad de los autónomos.

Sin citar expresamente el plan de 11.000 millones de euros anunciado un día antes por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ante el Pleno del Congreso de los Diputados, Calviño ha confirmado que el Ejecutivo ultima un paquete de “ayudas eficaces que se vayan orientando a la protección de la solvencia de las empresas”.

Sánchez detalló que se tratará de una serie de actuaciones dirigidas a apoyar a pymes, empresas y autónomos de algunos de los sectores más afectados por la crisis, como son la hostelería, el turismo, la restauración o el pequeño comercio. Se trata, ha defendido, Calviño, de “medidas estructurales que estamos tomando para evitar un daño, la histéresis a la que se refieren los economistas, la retroalimentación de un impacto estructural que pueda suponer un lastre para la recuperación económica en nuestro país”.

Calviño, sin embargo, se ha limitado a poner el foco en la necesidad de combatir el “sobreendeudamiento” empresarial de firmas que eran viables ante de la crisis, lo que invita a pensar que el grueso del plan se basará en el programa de quitas sobre la financiación bancaria avalada por el ICO que está negociando con la banca. Es más, reveló que está analizando con el Banco de España y las entidades la situación empresarial y el uso de los nuevos fondos.