El Banco Central Europeo ha rebajado sus expectativas de crecimiento económico para la zona euro de cara a 2019 y 2020. En concreto, la institución presidida por Draghi prevé un crecimiento del PIB del 1,1% para este año, una décima menos que en sus anteriores estimaciones, y del 1,2% para 2020 frente al 1,4% que vaticinaba previamente. En cambio, el BCE no ha modificado sus expectativas de crecimiento económico de cara a 2021, que siguen contemplando un repunte del PIB del 1,4%.

La guerra comercial y la desaceleración económica global es lo que ha llevado según Draghi a tomar la decisión. No obstante, el presidente del BCE ha destacado la fortaleza del sector servicios y de la construcción, actividades que están resistiendo en medio de unas «favorables condiciones de financiación».

Respecto a la evolución de la inflación, la máxima autoridad monetaria de la zona euro también ha recortado su crecimiento para 2019, 2020 y 2021. De cumplirse las previsiones, este año la inflación de la zona euro se situará en el 1,2% frente al 1,3% anterior. El recorte más pronunciado ha sido para 2020, que ha pasado del 1,4% al 1%. En 2021 quedará en 1,5%, una décima menos.

Con todo, Draghi insiste en que sigue siendo necesaria una política monetaria acomodaticia y ha hecho un llamamiento pidiendo ayuda a los Gobiernos de la zona euro para que apliquen medidas que sostengan el crecimiento «de manera más decidida».