La Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones ha abierto un proceso de consulta pública para actualizar las tablas que el sector asegurador utiliza para estimar la mortalidad a la hora de comercializar pólizas de Vida y la supervivencia en productos de pensiones, y cuya antigüedad es superior a los 20 años.

Su revisión se hace necesaria ante realidades como el aumento de la esperanza de vida, toda vez que la longevidad o supervivencia incide en el diseño de esos productos, su comercialización y hasta en la fijación de los precios. Se hace necesaria, además, «teniendo en cuenta los parámetros cuantitativos, de gobierno y transparencia establecidos en el marco de Solvencia II», explica en un comunicado el Ministerio de Economía y Empresa.

Esta herramienta, conocidas en el argot financiero como tablas biométricas, se utilizan para el cálculo de la prima en los seguros con cobertura de fallecimiento o de vida cuando, por ejemplo, se suscriben como garantía añadida a una hipoteca, y donde se tienen en cuenta las probabilidades de mortandad para un colectivo de personas en función de parámetros como la edad o sexo.

En los productos de ahorro a largo plazo, como son los destinados a la jubilación, se usan tablas similares que miden, en contraste, las probabilidades de supervivencia igualmente para colectivos definidos en razón de edad y sexo, entre otros factores. El organismo dependiente de Ministerio de Economía ha comenzado a tal efecto el proceso de consulta pública para la renovación del marco regulador de estas tablas biométricas.

El objetivo es dotar a la industria aseguradora de un entorno «estable y de referencia para los próximos años, con el objetivo de proteger los intereses de tomadores y asegurados y garantizar la estabilidad y solvencia del sector», refiere Economía en un comunicado.