El Banco Central Europeo (BCE) ha alertado a los países de la eurozona no deberían elevar sus niveles de deuda pública animados por los bajos intereses que se pagan sobre ella, sobre todo dada la situación de que se tiene un margen fiscal «limitado».

En su segundo boletín económico publicado en 2019, la entidad monetaria ha explicado que la diferencia entre el tipo de interés medio pagado sobre la deuda de las Administraciones Públicas y la tasa de crecimiento nominal de la economía «es una variable fundamental para analizar la evolución de la deuda y su sostenibilidad».

«Un diferencial de la deuda persistentemente negativo implicaría que los ratios de deuda podrían reducirse aun cuando se registren déficits presupuestarios primarios», ha asegurado el organismo, añadiendo que dicho indicador fue negativo en todos los países de la zona euro, salvo Italia, durante 2017.

Así, ha alertado de que «el bajo nivel actual de los diferenciales entre el tipo de interés y el crecimiento no debería tomarse como un incentivo para aumentar los niveles de deuda, especialmente cuando el margen fiscal es limitado».

La autoridad presidida por Mario Draghi ha concluido que, aunque el gasto público y la inversión pueden «incrementar» el potencial de crecimiento a medio plazo de un país y «mitigar» los efectos cíclicos negativos de una fase recesiva, «los altos niveles actuales de deuda en muchas economías están restringiendo estos canales».