Punto final a cuatro años de estímulos. El BCE anunció este jueves que dejará de comprar bonos en enero y que llevará las reinversiones en bonos más allá de la primera subida de tipos. Hasta ahora sólo había dicho que lo haría durante un periodo de tiempo prolongado después del final de las compras netas de activos. El organismo, que mantuvo los tipos de interés al 0%, señaló que prevé mantener los tipos en los niveles actuales hasta pasado el verano de 2019 y, en cualquier caso, tanto tiempo como sea necesario. La tasa de la facilidad de depósito continuará en el -0,40% y la de la facilidad de préstamo en el 0,25%.

En la rueda de prensa posterior a esta decisión, el presidente del BCE, Mario Draghi, señaló que los riesgos sobre el crecimiento se encuentran equilibrados, aunque admitió que la balanza se va inclinando a posiciones bajistas debido al proteccionismo, la volatilidad en los mercados, las tensiones geopolíticas y los riesgos en los países emergentes. También apuntó que la inflación subyacente puede aumentar a medio plazo.

Draghi reconoció que el crecimiento económico de la zona del euro ha sido más débil durante algún tiempo, lo que refleja «una demanda externa más débil pero también algunos factores específicos de países y de sectores». Eso sí, confía en que la fortaleza de la demanda interna continúa apoyando la expansión de la zona del euro. El presidente del BCE también se refirió a que la atmósfera está caracterizada por un aumento general de la incertidumbre, pero resaltó que la situación comercial está «mejor que hace dos meses».

Sobre la reinversión de los bonos que vayan venciendo, el BCE señaló que el principal de dichos títulos se reinvertirá en el país en el que se emitió el bono durante la fase de compras. Asimismo, dicha reinversión se basará en la participación de los bancos centrales nacionales en el capital del BCE, al igual que ha sucedido con las compras.

No obstante, hay que tener en cuenta que la semana pasada la institución que preside Mario Draghi revisó la cuota de participación de los bancos centrales nacionales en su capital con efectos a partir de enero de 2019. Tras este ajuste, baja la participación del Banco de España, así como la del Banco de Italia, pero aumentan las del Bundesbank alemán y el Banco de Francia, por lo que el BCE podría reinvertir un poco más en bonos alemanes o franceses, por ejemplo.

A partir del 1 de enero la clave para la suscripción de capital del Eurosistema, sólo de los países que comparten el euro, del Banco de España será del 11,9784% (12,5596 % en enero de 2015), 0,5812 puntos porcentuales menos. Esta clave de capital es la que se utiliza para los cálculos en el programa de compra de bonos soberanos del BCE. Como consecuencia de la última revisión, dieciséis bancos centrales de la UE aumentarán su participación en el capital del BCE y doce la reducirán.