La Comisión de Hacienda del Congreso ha validado este jueves los proyectos de ley del Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales (‘tasa Google’) y del Impuesto sobre las Transacciones Financieras (‘tasa Tobin’), que se envían ahora al Senado para seguir con su tramitación parlamentaria, con algunos cambios, contemplando autoliquidaciones mensuales y su entrada en vigor a los tres meses de publicarse en el BOE, de forma que previsiblemente verán la luz en enero de 2021.

En concreto, la Comisión de Hacienda ha ratificado las ponencias y ha aprobado con competencia legislativa plena los proyectos de ley de los dos nuevos impuestos, por lo que los textos no tendrán que ser ratificados en una sesión plenaria y pasarán directamente al Senado para continuar con su tramitación. La denominada ‘tasa Google’ ha recibido 19 votos a favor, 14 votos en contra y 3 abstenciones, y se ha incluido en ella una enmienda transaccional, mientras que la ‘tasa Tobin’ ha obtenido un respaldo mayor, con 21 votos a favor, 14 en contra y una abstención, con dos enmiendas transaccionales introducidas.

Se trata de las dos primeras modificaciones fiscales contempladas en el plan fiscal del Gobierno de cara a los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2021, y para las que el Gobierno pidió formalmente a la presidenta de la Cámara Baja, Meritxell Batet, habilitar las «sesiones necesarias» este verano con el fin de aprobarlos. Finalmente los textos de los proyectos de ley contemplan la entrada en vigor de los mismos a los tres meses de su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), por lo que previsiblemente los nuevos impuestos no verán la luz hasta enero de 2021.

Fuentes socialistas han señalado que se espera que la tramitación se aborde en el Senado en el mes de septiembre y que no salgan adelante las enmiendas, con lo cual no volverían los proyectos legislativos al Congreso. La intención del Gobierno es que los nuevos impuestos entren en vigor el próximo 1 de enero y la Ley de Presupuestos Generales del Estado podrá modificar el tipo impositivo y las exenciones del impuesto.

Con la ‘tasa Tobin’ el Gobierno prevé recaudar 850 millones de euros anuales, al gravar con un 0,2% las operaciones de adquisición de acciones emitidas en España de empresas cotizadas cuya capitalización bursátil sea superior a 1.000 millones de euros. No se gravará la compra de acciones de pymes y empresas no cotizadas. Desde el PSOE destacan que no se incluye en el hecho imponible los derivados, porque hay derivados que incluyen deuda pública, y que España va a ser «avanzadilla» en Europa, dado que el Proceso de cooperación Reforzada lleva en marcha en la UE desde el 2013 y sigue sin implantarse.

Por su parte, la ‘Tasa Google’ gravará aquellas empresas con ingresos anuales totales de, al menos, 750 millones de euros y con ingresos en España superiores a los 3 millones de euros, dirigiéndose a servicios de publicidad en línea, servicios de intermediación en línea y la venta de datos generados a partir de información proporcionada por el usuario durante su actividad o la venta de metadatos. Aunque Hacienda tenía previsto una recaudación inicial de unos 1.200 millones de euros, posteriormente (antes de la pandemia) la rebajó a 968 millones.

La propia ministra de Hacienda, María Jesús Montero, aseguró que la norma tendrá «carácter transitorio» hasta que se apruebe una normativa a nivel mundial o europeo y que la liquidación no se realizará hasta al menos el 20 de diciembre, lo que permite dar margen a que se logre un acuerdo internacional en el marco de la OCDE y el G20. El nuevo paso para este impuesto se ha producido a pesar de las amenazas de Estados Unidos a España, Francia, Reino Unido e Italia sobre represalias con nuevos aranceles sobre estos impuestos digitales.