Las Bolsas europeas cotizan con la volatilidad esperada para una reunión del BCE en la que las expectativas del mercado eran difusas. Mario Draghi ha sido más agresivo de lo esperado, provocando movimientos tanto en renta variable como en la deuda y las divisas, si bien la Bolsa ha reaccionado con más timidez.

Donde más se ha notado la decisión de Draghi ha sido en el euro y en la deuda. En el mercado de divisas, el euro que, llevaba toda la jornada subiendo, se ha girado a la baja rápidamente tras conocerse la decisión del BCE. Ha llegado a caer un 0,6% mientras el presidente del BCE explica sus medidas a la prensa, cotizando en 1,0927 dólares, niveles mínimos de 2017.

La medida más inesperada ha sido el anuncio de las compras de deuda, de 20.000 millones al mes durante un periodo indefinido. La rentabilidad del bono español a 10 años baja hasta el 0,132% desde el 0,255% del miércoles, pese a que la cuantía es algo inferior a la esperada por algunos inversores. También el bono italiano baja con gran violencia, unos 20 puntos básicos hasta el 0,775%. Los movimientos son menores en la deuda alemana, que baja seis puntos hasta el -0,628%.

Inicialmente la banca subió, pues, aunque el BCE ha elevado el interés que cobra a los bancos por depositar el dinero, también ha fijado un sistema para limitar el impacto. Con todo, la caída de los tipos de la deuda ha castigado el sector, que una hora después del anuncio cotiza sin cambios. El Ibex, así, cotiza con una subida del 0,4% frente al 0,85% del Eurostoxx 50. De hecho, el índice ha español ha entrado brevemente en pérdidas.

En el Ibex, Cellnex, Ferrovial, Iberdrola y Endesa se colocan en lo más alto con alzas del 3%, el 1,94%, un 1,91% y el 1,37%. Por su parte, el sector bancario se ha dado la vuelta y Santander, BBVA y Bankinter se dejan en torno al 1,1%. Sabadell, CaixaBank y Bankia caen de forma más pronunciada y bajan cerca de un 2%.