«Desaceleración sincronizada». «Respuesta fiscal coordinada». «Guerra comercial que pasa factura». Probablemente, Kristalina Georgieva hubiera preferido lanzar mensajes menos grises en su primer discurso al frente del Fondo Monetario Internacional (FMI). Sin embargo, el escenario al que se enfrenta como responsable de uno de los principales oráculos mundiales de la economía no deja demasiado hueco para el optimismo y sí, en cambio, para la alarma.

Georgieva ha asegurado que, frente al «auge sincronizado» experimentado hace dos años, el mundo está viviendo ahora una «desaceleración sincronizada» que afecta a cerca del 90% de los países y que hará que «el crecimiento caiga este año a su tasa más baja desde comienzos de la década».

La directora gerente del FMI prepara así a los mercados para las negras evidencias que se pondrán sobre el papel la semana que viene, cuando está previsto que se celebre la asamblea anual del Fondo y del Banco Mundial, y en la que se publicará el informe con la actualización de las proyecciones económicas mundiales.

Así, se espera que las perspectivas de crecimiento global para 2019 y 2020 sean aún más reducidas del 3,2% y el 3,5%, respectivamente, que se anticipó en julio, también por debajo de las previsiones estimadas tres meses antes.

Para el FMI, está claro que el responsable de la aguda desaceleración es, sobre todo, la guerra comercial. Georgieva ha advertido de que el crecimiento del comercio mundial «prácticamente se ha paralizado» como consecuencia de las tensiones comerciales, lo que ha provocado un deterioro sustancial de las manufacturas y de la inversión, con el riesgo de que las actividades de servicios y el consumo también acaben viéndose afectados.

Las estimaciones del FMI apuntan a que las consecuencias de la guerra comercial iniciada por Estados Unidos y extendida por todo el mundo podrían suponer para la economía mundial «una pérdida de unos 700.000 millones de dólares (640.000 millones de euros) para 2020», alrededor del 0,8% del PIB. «Esto es aproximadamente el tamaño de toda la economía de Suiza», ha ejemplificado.

Georgieva fue más allá al considerar que, aun cuando el crecimiento repunte durante el próximo ejercicio, las grietas actuales podrían provocar cambios que impacten en toda una generación, incluyendo la rotura de cadenas de suministro, la compartimentación de sectores comerciales y un «muro de Berlín digital» que fuerce a los países a elegir entre sistemas tecnológicos. «En una guerra comercial, todos pierden», alertó ayer la responsable del Fondo desde Washington DC. «Hemos hablado en el pasado sobre los peligros de las disputas comerciales. Ahora, vemos que en realidad ya están pasando factura», dijo Georgieva.

La actualización de las proyecciones económicas previstas para la semana que viene reflejará que las tensiones han comenzado a golpear también con fuerza a los mercados desarrollados. La responsable del FMI adelantó ayer que la actividad económica «se está debilitando» en economías avanzadas, como Estados Unidos, Japón y, especialmente, la zona euro, mientras que, en otros mercados emergentes, como India y Brasil, la desaceleración es «aún más» pronunciada este año. Sobre China, señaló que el crecimiento «está bajando gradualmente respecto del rápido ritmo que vivió durante muchos años».

Los recortes afectarán, muy previsiblemente, también a España. En el informe de julio, el FMI revisó al alza las previsiones de crecimiento del país hasta el 2,3% este año, por encima del 2,1% que calculaba tres meses antes y consolidando su papel como motor de crecimiento europeo gracias, principalmente, al buen comportamiento de la inversión y la debilidad de las importaciones. Para 2020, el impulso se mantiene en el 1,9%.

España y Estados Unidos fueron los únicos países de entre los grandes, junto con Reino Unido, a los que el Fondo elevó previsiones hace tres meses, lo que permitió que también se revisaran al alza las estimaciones para los mercados avanzados, que pasaron del 1,8% al 1,9% este año, quedando en el 1,7% el próximo ejercicio. Estas cifras, con toda probabilidad, se verán seriamente ajustadas.