La economía de Estados Unidos se ha desplomado un 32,9% en el segundo trimestre. La cifra ha sido mejor que las previsiones, que apuntaban una caída de más del 35%, pero supone la mayor debacle económica desde la Segunda Guerra Mundial. El desplome del 32,9% se compara respecto al mismo periodo de 2019, cuando la economía de Estados Unidos disfrutaba de una sólida bonanza económica. Frente al primer trimestre de 2020, la caída sería del 9,5%, cifra también sin precedentes.

En Estados Unidos, se toma como referencia la cifra interanual y se utiliza una metodología diferente a la europea. El Departamento de Trabajo calcula la producción de bienes y servicios del trimestre, la compara con el periodo anterior y proyecta cuánto sería el descenso si la tendencia se mantuviera. Se trata, además, de datos preliminares que tendrán que ser calculados de nuevo hasta dos veces más.

El dato está marcado por las medidas de confinamiento, que han supuesto el cierre masivo de negocios y comercios. En el primer trimestre, la caída fue del 5%, lo que puso final de manera abrupta al ciclo alcista más largo en la historia de Estados Unidos, que se ha prolongado durante más de diez años.

Además, las solicitudes de desempleo han aumentado en 1,4 millones en la última pasada, elevando la cifra total de parados a 30 millones. Se trata de la primera lectura del PIB, que coincide con las proyecciones de la Reserva Federal (Fed), que auguran un escenario económico negro y alertan de los riesgos que está generando la pandemia del coronavirus.