Bruselas ha justificado esta revisión al alza explicando que «la desaceleración esperada de la economía española en la segunda mitad de 2019 fue más leve de lo previsto, debido a una pequeña recuperación del consumo privado». Así, el crecimiento trimestral del PIB de España fue del 0,4% en el tercer trimestre y del 0,5% en el último, una y dos décimas más sobre lo proyectado en las previsiones de otoño, respectivamente.

Además, tras la mejora en la recta final de 2019, el organismo espera que el crecimiento se estabilice en una tasa trimestral de aproximadamente el 0,4%. Como consecuencia, ha revisado al alza una décima sus pronósticos respecto a octubre también para 2020 y 2021. Concretamente, la Comisión ha elevado sus proyecciones hasta el 1,6% y el 1,5%, respectivamente.

Bruselas ha explicado que el consumo privado debería ser sostenido por aumentos en la renta real disponible y una subida más moderada en la tasa de ahorro de los hogares. La Comisión espera «que la inversión recupere el horizonte de pronóstico después de un final débil de 2019, en línea con la demanda final». Al mismo tiempo, prevé que la contribución de las exportaciones netas al crecimiento disminuya en 2020 y sea neutral en 2021, debido a que el crecimiento de las exportaciones sigue siendo moderado y las importaciones se aceleran.

Estas previsiones van en línea con las cifras presentadas esta misma semana por el Gobierno de Pedro Sánchez, que apuntaban igualmente un crecimiento del 1,6% para este año y un 1,5% para el siguiente. Por su parte, las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) apuntaban un alza del 1,6% para ambos ejercicios.

Además, hay que destacar que, entre las principales economías de la eurozona, España liderará el crecimiento los dos próximos años (1,6% en 2020 y 1,5% en 2021), seguida de Holanda (1,3% en ambos ejercicios), Francia (1,1% en 2020 y 1,2% en 2021), Alemania (1,1% y 1,1%) e Italia (0,3% y 0,6%).

Eso sí, en la zona euro hay otros países con menos peso que crecerán con fuerza. Concretamente, Malta será el país de la moneda única que más crezca en 2020, con una tasa del 4%, seguido de Irlanda (3,6%), Chipre (2,8%), Eslovenia y Luxemburgo (2,7%), Lituania (2,6%), Grecia (2,4%), Letonia (2,3%) y Estonia y Eslovaquia (2,2%). Ya con previsiones por debajo del 2% se encuentran Eslovenia (1,7%), Finlandia (1,5%), Austria (1,4%) y Bélgica (1,2%).

Entre el resto de países de la UE, que no tienen el euro como moneda, Rumanía registrará un crecimiento del 3,8%, por delante de Polonia (3,3%), Bulgaria (3,2%), Hungría (2,8%), Croacia (2,6%), República Checa (2,1%), Dinamarca (1,5%) y Suecia (1,2%).

Por otra parte, Bruselas ha explicado que la inflación alcanzó el 0,8% en 2019, una décima menos de lo proyectado en otoño y ha pronosticado que aumentará al 1,2% en 2020 y al 1,3% en 2021, «ya que el impacto de la evolución del precio del petróleo se compensa con un aumento gradual de la inflación subyacente», ha apuntado.