El plan presupuestario remitido ayer por el Ejecutivo español a la Comisión Europea detalla sus planes para el ejercicio 2021, pero también da cuenta de la importante factura que ha supuesto la pandemia del Covid-19 para las arcas públicas durante el presente ejercicio. En concreto, el Ministerio de Hacienda estima que “todas las medidas aprobadas por el Gobierno para luchar contra la pandemia y mitigar la crisis suman 210.910 millones de euros”.

La cifra incluye tanto las iniciativas impulsadas para paliar los efectos del coronavirus en el campo sanitario, económico, laboral, educativo y social, como los avales. Así, el monto contempla medidas de apoyo a familias, trabajadores y colectivos vulnerables por valor de 65.588 millones de euros. El Gobierno calcula que “en el peor momento de la crisis un tercio de la población activa estuvo protegida por esta red de seguridad”.

Este paquete incorpora medidas como las moratorias aprobadas, pero las principales partidas son los 16.000 millones de euros transferidos a las comunidades autónomas para reforzar sus sistemas sanitarios y educativos; la cobertura de los Expedientes de regulación de empleo temporal, los ERTE, que llegaron a proteger a 3,4 millones de desempleados (de los que unos 700.000 están pendientes aún de reincorporarse al trabajo); o el pago de una prestación extraordinaria por cese de actividad a más de un millón de autónomos.

También incorpora unos 1.000 millones de euros de alivio en la carga fiscal y de cotizaciones de empresas y trabajadores por cuenta propia. En paralelo, el Ejecutivo engloba en el cálculo inicial los 144.400 millones de euros que ha aprobado en forma de avales públicos, emitidos por el Instituto de Crédito Oficial (ICO), que en realidad solo tendrán el coste público correspondiente a aquellos créditos impagados obtenidos gracias a esta cobertura. Como resultado, el gasto público ha crecido este año del 41,9% al 53% del PIB.