El Gobierno en funciones de Pedro Sánchez ha declarado la guerra al modelo de baja fiscalidad de la Comunidad de Madrid en aras de una armonización tributaria que, en la práctica, supondría un alza masiva de impuestos en la región. El consejero de Hacienda de Madrid, Javier Fernández-Lasquetty, cuantificó ayer el impacto de la cruzada fiscal de Sánchez: un mazazo de 5.904 millones para el bolsillo de los contribuyentes madrileños.

El mayor mordisco provendría de la armonización de Sucesiones y Donaciones, tributo en la actualidad bonificado al 99% en Madrid, y que representaría un alza de 3.332 millones. La equiparación de Patrimonio, bonificado en su totalidad, supondría una subida de 1.100 millones, mientras que los madrileños abonarían 780 millones más por la posible armonización del IRPF, que ayer adelantó el asesor económico de Sánchez, Manuel de la Rocha, y otros 692 millones de euros por la del AJD.

Fernández-Lasquetty aseguró en declaraciones que «una victoria de Pedro Sánchez sería para los madrileños doble ronda de subida de impuestos. Una, la de todos los españoles: 1.000 euros al año más de impuestos. La segunda, sólo para los madrileños: 5.900 millones, o lo que es lo mismo, 2.000 euros más por contribuyente, que es lo que costaría armonizar para Madrid los impuestos de las comunidades autónomas socialistas». Y es que el Ejecutivo madrileño ha tomado como referencia los modelos fiscales de otras comunidades en las que gobierna el PSOE, en algunas, con Podemos, donde la presión fiscal es muy superior.

Así, los valencianos y asturianos (cuyo presidente, Adrián Barbón, llegó a calificar la rebaja fiscal prometida por el PP madrileño como «el mayor ataque que yo he visto a la Constitución en tiempo») afrontan el pago de un tipo del IRPF del 48% (incluidos los tramos estatal y autonómico), mientras que aragoneses y extremeños pagan un 47,5%, todos ellos muy por encima de 43,5% de Madrid, que el gobierno de Ayuso se ha comprometido a rebajar en medio punto en esta legislatura. Como muestra, un botón: un contribuyente madrileño con dos hijos paga 77,74 euros menos que un asturiano si tiene 20.000 euros de renta y 235,46 euros menos si sus rentas ascienden a 45.000 euros.

Las diferencias son abismales en relación a otros tributos: un asturiano que heredase bienes por 800.000 euros debería abonar más de 103.000 euros por Sucesiones y Donaciones (ver gráfico adjunto); un castellanoleonés, 81.018 euros; un madrileño, en cambio, apenas pagaría 1.586 euros.