De 2008 a 2018, una de cada cuatro salidas de profesionales del sector financiero se ha producido en España, según datos del BCE. Como consecuencia del rescate de las cajas de ahorros y del ajuste de la red de sucursales, el sector ha periodo 97.442 puestos de trabajo. La plantilla total se ha reducido de 276.497 a 179.055 empleados. Sólo el año pasado salieron 3.998 trabajadores.

En la última década, el número de empleados ha encogido un 37%, frente al 17,65% de la media europea. En Alemania, el ajuste ha sido del 18%. Una parte muy importante de las salidas se han producido por la vía de las prejubilaciones y de las bajas incentivadas, con condiciones más o menos generosas, dependiendo del caso.

El mayor ajuste de la crisis, con diferencia, lo acometió Bankia tras recibir 22.424 millones en dinero público a finales de 2012. Salieron de la entidad 6.000 empleados, 4.500 de ellos a través de un expediente de regulación de empleo (ERE). Como consecuencia de la absorción de BMN, en 2018 salieron 2.000 personas más. Durante la crisis, España ha cerrado 19.899 sucursales, a un ritmo de cinco al día. Esta cifra representa el 39% del ajuste de red que se ha hecho en toda Europa.