La base mínima de cotización se subiría a 357 euros al mes a un total de 440.818 autónomos -el 14% del colectivo- que tributan por estimación directa y objetiva no agraria y que tienen unos ingresos netos reducidos por encima de 30.000 euros, según el análisis de la situación sobre los rendimientos netos de los autónomos que han realizado una actividad económica en el año 2016 realizado por el presidente de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (Upta), Eduardo Abad.

De esta forma, pasarían a pagar 79 euros más a la Seguridad Social de forma obligatoria si cotizan por la base mínima, según la propuesta realizada por la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (Upta) y la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) a la ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio el pasado mes de julio. La propuesta establecía cinco tramos de cotización diferentes para evitar la sobrecotización de los trabajadores por cuenta propia que tienen ingresos inferiores al Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y, al mismo tiempo, conseguir un mayor esfuerzo contributivo a los que ganan más de 30.000 euros al año.

Todavía se desconoce el número de autónomos cuyos rendimientos netos están por debajo del SMI -10.000 euros en términos anuales- y que tendrían una cotización más reducida que la actual, según declara Abad que pedirá a la Agencia Tributaria un informe para conocer esta cifra y poder comenzar a debatir de forma efectiva el cambio legislativo. Si finalmente se llevase a cambio un cambio en la legislación y los autónomos cotizasen por tramos según ingresos, los trabajadores con ingresos inferiores al SMI pagarían una aportación a la Seguridad Social será similar a la tarifa plana, de unos 50 euros/mes aproximadamente durante dos años. Pasado ese periodo de dos años se podrá prorrogar año a año, hasta un máximo de cuatro. En un segundo tramo, los autónomos con ingresos netos superiores al SMI, pero inferiores a 30.000 euros/año podrán elegir entre la base mínima actual de cotización, de 278,87 euros al mes, y una base máxima, de 1.106 euros, común para el resto de tramos.

En un tercer y cuarto tramo, los autónomos con rendimientos netos anuales entre 30.000 y 40.000 euros y 40.000 y 60.000 euros pasarían a pagar 357 euros, 79 más que actualmente; y 417 euros, 139 más. Según el último informe presentado por Upta, estos dos tramos afectarían a un total de 392.032 autónomos.

Por último, los que superen unos rendimientos netos de 60.000 euros deberán pagar 556 euros al mes. Afectaría a un total de 140.423 trabajadores que deberían aumentar su base mínima de cotización hasta pagar 278 euros más a la Seguridad Social.