Los expertos coinciden en que la reunión de noviembre será de transición hacia el encuentro del mes siguiente. No se esperan anuncios de calado, aunque sí pistas de cómo continuar garantizando unas condiciones óptimas de financiación tras el plan antipandemia y, sobre todo, una señal de cómo abordar la subida persistente de los precios en la zona euro. El alza de la inflación, que el BCE insiste en calificar de transitoria, aunque su duración esté siendo mayor de lo previsto, está de hecho tensionando el mercado de deuda y elevando las expectativas de subida de tipos en la zona euro. Esto último algo impensable hace poco más de un mes.

El rendimiento del bono alemán a una década está cada vez más cerca del cero. Llegó a marcar el pasado 12 de octubre el -0,0859%, máximos desde mayo de 2019. Y ahora cotiza al mayor nivel desde mayo de este año, en el -0,127%. Las expectativas de inflación, según los futuros a 5 años, uno de los indicadores de precios a los que el BCE presta más atención, también están subiendo con fuerza y se sitúan en el 2,0509%, su mayor nivel desde septiembre de 2014 y por encima incluso del objetivo de precios del 2% que se ha marcado el BCE en su nueva estrategia. No en vano, los precios de la zona euro han crecido en septiembre el 3,4%, la mayor tasa desde septiembre de 2008, fruto del alza imparable de los precios de la energía y de los problemas de suministro.

El alza de precios, que se refleja ya claramente en unas rentabilidades más elevadas para la deuda, será por tanto un debate obligado en la reunión de mañana del Consejo de Gobierno del BCE. Será el penúltimo encuentro al que asista el aún presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, que presentó la pasada semana su dimisión y que advirtió en su despedida que “no hay que perder de vista los riesgos de la inflación”.

El BCE decidió en septiembre rebajar la intensidad de sus compras mensuales de activos, ante la evidente recuperación de la economía de la zona euro. El contexto sin embargo ha dado un vuelco y los elevados precios de la energía y los problemas de suministro hacen temer ahora un freno del crecimiento, que en el mercado se refleja en mayores rendimientos en la deuda soberana. En consecuencia, el BCE no ha rebajado la intensidad de sus compras en este mes

Programa PEPP. El BCE adquirió la semana pasada otros 18.644 millones de euros dentro del programa de compras antipandemia, que ya alcanza un total de 1,459 billones de euros. En la actualidad, el volumen de compras del PEPP ronda los 70.000 millones al mes, a los que se suman otros 20.000 millones del programa previo.