La contundencia con que el coronavirus se expande por Europa y las drásticas medidas de contención que están tomando los Gobiernos, junto a los problemas de distribución que están apareciendo en el suministro de la vacuna están nublando las perspectivas de crecimiento económico que se auguraban ya para el inicio de este año, hasta el punto de temer por una nueva contracción en el primer trimestre que también está calando en el ánimo de los inversores.

Para la presidenta del BCE, Christine Lagarde, no hay duda de que 2021 será un año de crecimiento económico, aunque en dos fases y una vez superadas las incertidumbres con que ha comenzado. «·Aún pensamos que 2021 es un año de crecimiento, en dos fases», ha señalado Lagarde durante su intervención hoy en el Foro de Davos, en un panel bajo el título «Restaurando el crecimiento económico».

Según ha explicado Lagarde, existen en el momento actual grandes incertidumbres y el impacto económico del coronavirus que se observó en el cuarto trimestre de 2020, se extenderá en el primer trimestre de 2021. Pero una vez superada esta fase inicial de dudas, con sobresaltos en la distribución de la vacuna, llegará la recuperación. El crecimiento podrá retrasarse, pero no descarrilar, ha señalado.

Lagarde ha puntualizado que la economía que quede «una vez cruzado el puente», en referencia a la crisis, será muy diferente. La pandemia dejará acontecimientos positivos para la economía, como «un avance de años» en la digitalización, el impulso del teletrabajo y una clara prioridad por afrontar los desafíos del cambio climático. En el lado negativo quedará sin embargo como aspecto más destacado el desempleo, con trabajadores que puedan quedar fuera del mercado laboral y que renuncian a buscar empleo.

La presidenta del BCE ha insistido una vez más en que «el BCE estará en el mercado largo tiempo». Y ha afirmado que el programa de compras antipandemia podrá no llegar a emplearse en su totalidad o incluso ser superior a los 1,85 billones de euros actuales, dependiendo de si se cumple el objetivo del BCE de proporcionar unas condiciones favorables de financiación a todos los sectores económicos, según ha explicado Lagarde. «No hay cambios respecto a lo decidido en diciembre», ha aclarado.