La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, pidió este jueves tener en cuenta el fuerte aumento de la deuda de los países de la Unión Europea a la hora de debatir sobre el retorno a las reglas fiscales del Tratado de Maastricht. «Las circunstancias han sufrido un cambio enorme. Ha habido un aumento de al menos el 20 % en el ratio de deuda respecto al PIB en la mayoría de los Estados miembros», dijo Lagarde en una presentación con preguntas en una escuela de negocios en París.

Las normas se suspendieron para permitir una respuesta europea contundente a la crisis causada por la pandemia y la UE estudiará desde noviembre cómo volver a aplicarlas, entre crecientes peticiones para que se haga de forma gradual para evitar una recaída económica. «La situación ha cambiado. Las respuestas deben abordar esos cambios y tenerlos en cuenta», recalcó. Eludió, no obstante, apostar por fórmula alguna, lo que dejó al proceso de decisión en la UE. «No sé si implicará un cambio de los tratados o hará falta modificar alguna de las normas» con algún tipo de «transición gradual» de las reglas, apuntó.

Se mostró optimista porque «el debate se está abriendo», pero recordó que, en todo caso, «tenemos que tener reglas en la Unión Europea». El Parlamento Europeo pidió en julio que la UE actualice sus normas de control del déficit y deuda pública antes de volver a aplicar las reglas. Lagarde recordó que la Comisión Europea lanzará en noviembre el debate sobre si los Estados miembros deberán volver lo antes posible a los niveles de endeudamiento y déficit públicos del Pacto de Estabilidad o habrá algún tipo de flexibilidad ante la envergadura de los gastos en que han incurrido para contrarrestar la crisis causada por la pandemia.

El Eurogrupo, los ministros de economía de la zona del euro, «lo verá también en noviembre», añadió la responsable del BCE, quien recordó que hay varios laboratorios de ideas y académicos que proponen soluciones y opciones. Lagarde recalcó que «la economía se está recuperando claramente en la zona del euro», tras la crisis causada por la pandemia. Esta recuperación «es más fuerte de lo que habíamos previsto hace seis meses», de forma que actualmente se calcula un crecimiento del producto interior bruto (PIB) del 5 % y una inflación del 2,2 % para este año.

Esas cifras son superiores a las previsiones de junio (un 4,6 % de crecimiento). «Estamos actualizando al alza nuestras previsiones según avanzamos», explicó. Atribuyó ese aumento, no a variables económicas, sino «al proceso de vacunación» contra el coronavirus, con más del 70 % de la población de más de 12 años en la zona euro vacunada con al menos una dosis. «Ha tenido un impacto masivo en la reacción de la economía y en cómo se han levantado las restricciones», sobre todo en el sector servicios, el más afectado por las medidas adoptadas para contener la expansión del virus. El resultado es que ahora se prevé que «antes de finales de 2021» la actividad de la zona euro vuelva al nivel anterior a la pandemia, frente a la previsión anterior, que lo fechaba a mediados de 2022.