Las empresas españolas se siguen apretando el cinturón para obtener mayores beneficios. En el primer trimestre del año, las empresas no financieras (industria, logística y transporte, fundamentalmente) ganaron con su negocio habitual un 7,2% más, frente al avance del 2,7% del mismo periodo del ejercicio pasado, según recoge el informe de la Central de Balances, con datos hasta marzo del presente año, elaborado por el Banco de España. Se ha recopilado la información financiera de 871 empresas.

No obstante, el resultado del ejercicio arroja un descenso del 75,6%, pero la explicación es que el año pasado en ese periodo se produjeron elevadas plusvalías, que desdibujan las cuentas. El organismo que dirige Pablo Hernández de Cos detalla que ese avance se ha producido por dos motivos. Por un lado, han descendido los ingresos financieros, debido a los menores dividendos recibidos. Mientras que, por otro, también se han reducido los gastos financieros a consecuencia de la caída de los tipos de interés.

En cuanto al empleo, el citado estudio recoge que creció un leve 0,7% hasta marzo, lo que significa un cambio de tendencia, puesto que esta tasa es casi un punto y medio inferior a la registrada un año antes, cuando se fijó en el 2,1%. El aumento del número de trabajadores se vio impulsado principalmente por el avance de la contratación de personal fijo, que se elevó un 1,1%. Los gastos de personal crecieron un 2,7% de forma interanual durante los tres primeros meses del 2019, pero no tanto por el aumento de plantillas, sino por el aumento de las remuneraciones medias.

Por sectores, el crecimiento de empleo se concentró principalmente en las ramas de actividad vinculadas al sector servicios. En concreto, las plantillas medias aumentaron en la rama de comercio y hostelería (1,1%), en la de información y comunicación (1,4%) y en la que engloba el resto de actividades (1,2%): En cambio se redujeron las de energía (1,4%) y en la industria (0,5%).

Las remuneraciones medias crecieron un 2% de forma interanual en el primer trimestre del 2019, tasa casi medio punto superior a la registrada un año antes (1,6%). Estos incrementos salariales más intensos se percibieron en todas las ramas de actividad, excepto en la de información y comunicaciones, donde las retribuciones descendieron un 0,6%.

En cuanto a las pymes, el análisis detalla cierto dinamismo en las ventas, pero, por el contrario, en los beneficios se observa, por primera vez desde el ejercicio 2015, que se reducen. Además, la mayoría de las pymes han reducido su endeudamiento en los últimos cinco años, pero cada vez más lentamente. Si se conjugan todos esos factores en una coctelera el resultado es que la situación económica- financiera de las pymes empeora.