La pandemia ha impactado de lleno en el negocio de las diez grandes firmas de servicios profesionales en España, que han frenado su ritmo de crecimiento al 4% en el ejercicio de 2020, al ingresar 3.006 millones de euros. Esta cifra rompe con el avance a dos dígitos consecutivo de los dos ejercicios anteriores y muestra un ritmo de crecimiento muy inferior al de los años precedentes, situándose a niveles del ejercicio de 2013. En aquel momento, el negocio de las diez mayores firmas multidisciplinares volvía a despegar tras la crisis económica pasada logrando un avance del 4,1%.

Las cuatro grandes firmas del sector (Deloitte, PwC, EY y KPMG), cuyos ingresos conjuntos suponen casi el 85% del total, se han comportado de forma diferente a otros años, acostumbradas a impulsar el resultado total. En este sentido, su crecimiento ha sido ligeramente inferior al total, situándose en el 3,9%. Deloitte consolida su liderazgo al registrar una facturación superior a los 865 millones de euros, casi llegando a duplicar el resultado de la cuarta en la clasificación, KPMG. El viraje en la estrategia de la primera hacia el negocio de consultoría “que ya representa más de la mitad de sus ingresos totales” comienza a dar sus frutos. Otra muestra del nuevo enfoque de Deloitte viene ligada a cambios anunciados en su cúpula, donde Héctor Flórez, responsable del negocio de Consultoría de la firma, asumirá la presidencia en el ejercicio de 2022 en sustitución de Fernando Ruiz, que lleva como máximo ejecutivo desde 2009.

El segundo puesto de la clasificación es para PwC, que ha registrado un incremento en su facturación del 3,4% al llegar a los 642 millones de euros. A diferencia de Deloitte, esta compañía ha apostado por impulsar el negocio de auditoría, cuyos ingresos son más recurrentes y están menos sujetos a los ciclos económicos. Sin embargo, ambas líneas de negocio están muy equilibradas, representando la auditoría el 41% del total y consultoría el 33%.

El mayor crecimiento de las big four ha sido el de EY (antigua Ernst & Young), que con 574 millones de euros registrados en su ejercicio fiscal correspondiente a 2020, ha elevado sus ingresos el 8,3% respecto al mismo periodo del año anterior. El dato de crecimiento es más modesto que el del ejercicio anterior, cuando logró avanzar el 16%. Sin embargo, la compañía presidida por Federico Linares ha incrementado su facturación en casi 120 millones en apenas dos ejercicios fiscales.

En el cuarto puesto repite KPMG, que ha sido una de las más perjudicadas en 2020 por la pandemia, ya que cierra el ejercicio fiscal el 30 de septiembre. Por ello, ha sufrido un leve recorte de sus ingresos del 0,4%, hasta algo más de 471 millones. Al igual que PwC y a diferencia de Deloitte, KPMG ha decidido apostar fuertemente por el negocio de auditoría, lo que le ha permitido hacerse con el trono de la verificación de cuentas de las grandes cotizadas del Ibex. En total, la firma presidida por Hilario Albarracín auditará las cuentas de 14 compañías del principal índice bursátil español, tras ganar importantes contratos como el de Naturgy o el de IAG. KPMG también se encuentra inmersa en pleno relevo en su cúpula: Juan José Cano asumirá la presidencia en España el próximo mes de octubre.