El año pasado los españoles desistieron de recibir 46.679 herencias, un 8,6% más que un año antes, según los datos del Consejo General del Notariado, que apunta que desde 2007, año en el que arrancó esta estadística, la cifra de desistimientos se ha multiplicado por cuatro y bate año a año récords. La información que aportan los notarios no da pistas de los motivos que llevan a los españoles a desistir de heredar el patrimonio de sus familiares tras su fallecimiento.

Sin embargo, los expertos consideran que detrás de estas decisiones están las deudas, en su mayoría hipotecarias, que pesan sobre los bienes inmuebles y la imposibilidad de hacer frente a la factura fiscal. Y es que las propiedades inmobiliarias siguen concentrando la gran mayoría del patrimonio de los hogares y los estragos de la crisis económica todavía se dejan sentir, pudiendo producirse el caso de que el valor de la deuda contraída sea mayor que el del activo. Así, en el cómputo nacional son rechazadas ya una de cada diez herencias.

La celebración de las elecciones generales, autonómicas y municipales este año ha vuelto a poner en el foco de los partidos políticos el impuesto de sucesiones y donaciones y las bonificaciones, mayores o menores, que tienen algunas comunidades autónomas. Formaciones como el Partido Popular, Ciudadanos y Vox acudieron a las urnas con la promesa de abolir este tributo en las comunidades en las que gobernaran. Un impuesto que en el conjunto de autonomías recaudó 2.573 millones de euros en el ejercicio 2017.

Asturias fue la comunidad donde más creció la renuncia a herencias el año pasado, un 28,6% más que en 2017, y ello a pesar de que el ejercicio anterior el Ejecutivo regional elevó el mínimo exento de tributación a 300.000 euros para hijos, cónyuges y padres. Tras ella se sitúan Castilla-La Mancha, con un aumento del 25,4% en el rechazo de legados, Galicia (17,5%) y Cantabria, con un repunte del 16,4% frente al ejercicio previo.

En el lado opuesto, Navarra, Aragón y País Vasco registraron una reducción en el número de desistimientos. Se trata de las tres comunidades autónomas donde además la cifra de renuncias ha experimentado un menor crecimiento en los últimos 11 años, frente a Murcia, donde se ha disparado un 555% o Andalucía, con un 521%.

En el caso andaluz, la estadística previsiblemente registrará un cambio de tendencia a partir de este año después de que el nuevo Gobierno de coalición formado por PP, Cs y Vox acordara bonificar al 99% el impuesto de sucesiones y donaciones para padres, hijos, cónyuges y nietos. Se trata de una de las medidas estrella del Ejecutivo andaluz que, según sus datos, supondrá un ahorro para 10.000 contribuyentes. Esa previsible reducción no se ha reflejado en Murcia, donde en 2018 el Gobierno del PP aprobó bonificar este tributo al 99%. Pese a ello, el 15,4% de las herencias de la región fueron rechazadas.