El retraso de los ayuntamientos en abonar sus facturas se ha reducido en 30 días respecto al año anterior. Sin embargo, los casos de Jaén, Jerez de la Frontera, Granada o Parla, con demoras de hasta un año y medio, son sangrantes.

Casi una década tras la puesta en marcha de la última Ley de Lucha contra la Morosidad, los retrasos en los pagos comerciales siguen estando a la orden del día, incluso entre las administraciones públicas. De hecho, los municipios tardan una media de 65 días en pagar sus facturas a los autónomos, cuando la regulación exige que lo hagan en un plazo de 30 días. Y 42 de los 98 mayores consistorios incumplen la norma, según el último informe de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), con datos a cierre del primer semestre del año. Y algunos ayuntamientos, como los de Jaén, Jerez de la Frontera, Granada o Parla, rebasan con creces estas cifras, incrementándolas por encima de los 200 días de retraso y hasta el año y medio.

Los ayuntamientos son los peores pagadores dentro de la Administración, mientras que las comunidades autónomas y la Administración central apenas incumplen la norma por cinco y siete días, respectivamente (ver información adjunta). Con todo, hay que señalar que los alcaldes han reducido significativamente la morosidad en los últimos doce meses, hasta el punto de que los retrasos en los pagos a sus proveedores se han reducido de 95 días de media en el primer semestre del año pasado a 65 días en la primera mitad del ejercicio en curso. Además, una decena de grandes municipios abona sus cuentas en quince días o menos, la mitad de lo marcado por la Ley.

Con todo, el hecho de que la situación global haya mejorado en estos últimos doce meses no significa que no haya todavía casos muy sangrantes, como es el del ayuntamiento de Jaén (que tarda 542 días, de media, en saldar sus cuentas). Este municipio, que también es el más endeudado de España en relación al número de habitantes, con un pasivo de 3.881 euros por persona, va seguido de Jerez de la Frontera (320 días), Granada (207), Parla (201), Algeciras (126), El Puerto de Santa María (117), Vélez-Málaga (115), Getafe (89), Badalona (86) y Telde (79). Éste último registra una fuerte caída de la morosidad, ya que el año pasado alcanzaba un retraso de 457 días, el mayor de España.

Hay que recordar que el gran problema de los autónomos con la morosidad de los ayuntamientos es que son las administraciones con las que más negocio hacen, y muchas veces se ven cautivos de estos consistorios por la falta de volumen de negocio en el sector privado en determinados sectores, lo que les resta capacidad de maniobra. Durante los últimos años se han aprobado distintos planes para luchar contra la morosidad, incluyendo el Mecanismo de Pago a Proveedores para comunidades autónomas y entes locales en 2013, un plan que estuvo dotado con 28.445 millones de euros y que tenía por objetivo dar salida a las facturas almacenadas en los cajones en los inicios de la crisis, y que fueron uno de los determinantes de la falta de liquidez de las empresas. De hecho, las empresas reclaman ahora la puesta en marcha de un régimen sancionador con el que castigar a quienes no pagan a tiempo.

La parte positiva es que se ha multiplicado el número de ayuntamientos que no sólo pagan a tiempo, sino que lo hacen bastante antes de los límites que marca la normativa. Si el año pasado sólo había un consistorio que abonase sus facturas en los primeros 20 días (Vigo, con 14 días), este ejercicio son 25 ayuntamientos, liderados por Zamora (que salda sus cuentas a los 9 días), Roquetas de Mar y Lugo (11 en ambos casos), Vigo (12), Soria, Coslada, Torrent o Salamanca (15). Por último, el número de alcaldes que cumplen la normativa se multiplica por cinco, pasando de 11 a 56.