La publicación jurídica Am Law 100 ha difundido su ranking de despachos estadounidenses por facturación y las diez primeras posiciones están ocupadas por organizaciones que ingresaron el pasado año más de 2.000 millones de dólares el pasado año.

2018 fue un buen ejercicio para las firmas Big Law, con crecimientos, en muchos casos, de doble dígito. Según señala Am Law 100, las cifras ponen de manifiesto la «brecha» cada vez mayor entre los grandes bufetes y el middle market. La tendencia, explica la publicación, es que los clientes acudan a firmas especializadas y boutiques, y, cuando no lo hacen, «corren con incluso más fervor» a los brazos de los despachos de mayor tamaño, «el tipo de bufetes que nadie es despedido por contratar».

El top 10 de despachos norteamericanos por facturación, de acuerdo con las cifras de 2018 recopiladas por Am Law 100, es el siguiente (las cifras se encuentran redondeadas):

1º. Kirkland & Elis, con 3.750 millones de dólares (creció un 18%).

2º. Latham & Watkins, con 3.380 millones de dólares (un 10% más que un año antes).

3º. Baker McKenzie, con 2.900 millones de dólares.

4º. DLA Piper, con 2.800 millones de dólares.

5º. Skadden, Arps, Slate, con 2.600 millones de dólares (creció un 3,5%).

6º. Sidley Austin, con 2.200 millones de dólares (un 9% más).

7º. Hogan Lovells, con 2.100 millones de dólares (incrementó sus ingresos un 4.1%).

8º. Morgan, Lewis & Bockius, con 2.095 millones de dólares (un 4,7% superior).

9º. Jones Day, con 2.057 millones de dólares.

10º. White & Case, con 2.050 millones de dólares (y un aumento del 13,7%).

El ascenso de White & Case le permite hacerse con la décima posición en el ranking, reemplazando en el mismo a Norton Rose Fulbright, que cae al puesto número 11.