La internacionalización ya no es una alternativa estratégica, sino una obligación para los grandes despachos españoles, cuyos clientes principales ya hace décadas se lanzaron a la conquista de otros mercados. Además, los buenos números que están registrando las economías de diferentes países de todo el globo han animado aún más a las firmas nacionales en su proceso internacionalizador. No obstante, en estos casos, el objetivo es doble: atraer a las empresas que trabajan con España o hacerse fuertes en derecho local.

Latinoamérica es la zona que más interés ha despertado a las firmas españoles, una tendencia que parece que va a continuar en los próximos años. Así lo confirma Javier Ybáñez, socio responsable de Latinoamérica de Garrigues, que avanza la entrada de más competencia en estos mercados: “Para los despachos de origen anglosajón, Asia seguirá siendo decisiva, aunque también pensarán en Latinoamérica y es posible que en África”.

Los países emergentes son los que más potencial tienen según Bernardo Gutiérrez de la Roza, consejero delegado de Ontier: “Es evidente que serán los países emergentes los que en los próximos años atraerán el interés de los grandes inversores”. Sin embargo, acota el mercado a los países latinoamericanos, que “serán grandes protagonistas en la economía mundial durante los próximos años”.