La reactivación de los trabajadores autónomos se ha dejado atrás casi 135.000 empleos, un 10% del empleo que sostienen este colectivo, bien a través de la contratación de personal, bien por los propios autónomos. Durante el último año el número de trabajadores asalariados contratados por un autónomo ha pasado de 928.022 en junio de 2019 a 834.010 registrados el mes pasado, lo que representa una caída del 10,1%, el doble de la media en el total del sistema, y una pérdida neta de 94.012 empleos. A esos 94.000 empleos habría que añadir 40.982 autónomos que se ha dado de baja en los registros al no continuar su actividad, según un análisis realizado por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos, ATA, a partir de datos del Ministerio de Trabajo.

Lorenzo Amor, presidente de ATA, interpreta estos datos como la prueba de que a los trabajadores autónomos les cuesta cada vez más sostener el empleo que generan. Amor ha indicado que a partir del fin de agosto se puede anticipar una caída importante del empleo y del número de empresas, por lo que reclama un refuerzo de los apoyos financieros a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO) que permita ampliar los periodos de carencia para la devolución de préstamos más allá de abril del año que viene. La alternativa, asegura, podría trasladar problemas de morosidad a los balances de los bancos y entidades financieras.

En términos de generación de empleo, los autónomos con menos asalariados son los que más han logrado sostener esos puestos de trabajo que estaban hace un año y que la irrupción de la pandemia y la hibernación económica decretada para combatirla han amenazado. En el lado contrario, han sido los autónomos con cinco o más asalariados los que más empleo han dejado caer.

Entre los primeros, el número de trabajadores ha descendido un 6,2% en el último año al pasar de 227.730 personas en junio de 2019 a 213.710 en junio de 2020, lo que supone un descenso de 14.020 personas. Entre los segundos, los que cuentan con plantillas de más de cinco trabajadores, el descenso ha alcanzado el 16%, y cuenta con 41.499 asalariados menos que hace un año.

Al igual que el resto de la economía española, el negocio de los trabajadores autónomos se ha visto duramente golpeado en los últimos meses, especialmente el de aquéllos vinculados a sectores muy vulnerables a las medidas sanitarias de choque, como es el caso del turismo o la hostelería. El impacto sobre el colectivo ha sido, con todo, inferior al sufrido por los asalariados del Régimen General, que acumula la pérdida de más de 700.000 afiliados en el último año. En el mismo periodo, el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos ha pasado de sumar 3.287.449 afiliados a los 3.246.557 actuales, un 1,2% menos.