Los 27 Estados miembros de la UE han acordado retrasar el Brexit hasta el 22 de mayo (la premier había pedido que sea hasta el 30 de junio) solo si el Parlamento británico aprueba antes del 29 de marzo el acuerdo de retirada que May negoció con Bruselas. Si la Cámara de los Comunes (Cámara baja de Reino Unido) rechaza por tercera vez el acuerdo, la UE prorrogará el Brexit hasta el 12 de abril. Y será una salida dura, sin acuerdo.

Los Estados de la UE han respaldado el acuerdo de Estrasburgo pactado por May y el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, que introduce compromisos de ambas partes para solucionar el punto más resistido por Reino Unido: el backstop, es decir, la salvaguarda irlandesa.

Esta será la excusa que tendrá May para presentar un acuerdo distinto, ya que el presidente del Parlamento británico, John Bercow, le impide a May presentar el mismo acuerdo que ya contó con el voto negativo de los diputados en dos oportunidades. En caso de que la votación se rechace y Londres opte por solicitar una extensión larga a la UE, deberá justificar los motivos y concurrir a elecciones europeas que tendrán lugar entre el 23 y el 26 de mayo en los diferentes Estados miembros.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, explicó en una rueda de prensa al final de la reunión de este jueves de los líderes de los Veintisiete que hasta el 12 de abril «todas las opciones permanecerán abiertas» con el segundo escenario, incluidas la salida con o sin acuerdo, una prórroga larga o la cancelación del Brexit.

«El 12 de abril es la fecha clave para que el Reino Unido decida si celebra elecciones al Parlamento Europeo. Si no ha decidido convocarlas para entonces, la opción de una extensión larga será imposible de manera automática», señaló el político polaco.

En el caso de que a fecha del 12 de abril May no haya aclarado sus intenciones sobre cómo proceder con el Brexit, fuentes comunitarias apuntaron a que la salida sin un acuerdo se activaría de forma automática. La discusión sobre él se prolongó este jueves durante casi seis horas en las que los líderes de los veintisiete países que seguirán en la Unión Europea tras la salida del Reino Unido barajaron varias fechas y opciones, tras hablar con May.

En un primer momento, los Veintisiete formularon preguntas a la premier británica durante casi dos horas para conocer sus planes e intenciones sobre el futuro del Brexit; fuentes comunitarias admitieron que incluso antes del inicio de la reunión las sensaciones de los mandatarios sobre May eran «bastante negativas». La política conservadora reiteró su petición de posponer la salida hasta el 30 de junio, plasmada ya en una carta enviada a Tusk el miércoles y que el club comunitario no aceptó hoy.

Sin embargo, los Veintisiete sí aprobaron los documentos pactados el 11 de marzo en Estrasburgo entre ella misma y el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, que contenían garantías adicionales sobre la salvaguarda irlandesa incluida en el pacto de salida. Esa petición incluida en la misma misiva del miércoles sí se vio satisfecha este jueves.

May, tras la reunión, apuntó que la prórroga condicional supone que los parlamentarios británicos deben decidir entre apoyar el acuerdo de salida cerrado por su Gobierno o verse obligados a convocar elecciones europeas. «Creo que la elección está clara para la gente», dijo May, quien consideró que sería «erróneo pedir a la gente participar en estas elecciones tres años después de votar salir» de la UE.

Por un lado, dijo, «aprobar el texto la próxima semana, lo que implica una extensión hasta el 22 de mayo para ratificar la legislación, cumplir con el referéndum y dejar la UE de forma ordenada». Por otro, «no hacerlo significa que tendríamos que volver al Consejo Europeo con un plan para seguir adelante, pero si esto implica una extensión más larga significa que tendríamos que hacer elecciones europeas».

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha declarado, después de finalizada la cumbre europea, que “España ya se prepara para un Brexit desordenado”, aunque ha asegurado que el mejor escenario es el de una salida “ordenada” con acuerdo entre ambas partes. “España ha realizado un ejercicio de empatía con Reino Unido”, ha dicho el presidente, pero ha añadido que la solución no depende de la UE, sino del Parlamento británico.

El presidente francés, Emmanuel Macron, también se había pronunciado en el mismo sentido en la tarde de este jueves al afirmar que, en el caso de que la Cámara de los Comunes británica, vuelva a oponerse, “no quedará otra alternativa que un Brexit duro”.