La vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, ha descartado este miércoles que el Gobierno pueda intervenir el mercado eléctrico o crear una empresa pública de electricidad, en línea con las peticiones de Unidas Podemos. Así lo ha expresado en su intervención en el XI Spain Investors Day, evento en el que ha presentado a los inversores internacionales el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia para aprovechar los fondos europeos y donde fue preguntada por las medidas que podría tomar el Ejecutivo para contener la subida del precio de la luz.

En esta línea, ha asegurado que cualquier medida que se tome en el sector energético estará en línea con la normativa europea y que, por tanto, «no habrá sorpresas». Ribera ha resaltado que el Ejecutivo ya ha tomado una serie de iniciativas y tiene programadas otras como el Fondo Nacional para la Sostenibilidad del Sistema Eléctrico (FNSSE) que permitirán una reducción del precio de la factura de la luz.

Por otro lado, Ribera ha defendido que con un paquete de inversión pública y movilizaciones privadas en energía verde de tres billones de dólares (2,4 billones de euros) en tres años, lo que equivale al 0,7% del PIB mundial, se podrían crear o salvar nueve millones de empleos, según estimaciones de la Agencia Internacional de la Energía y el FMI.

«Estas estimaciones exigen claramente una aceleración de la transición energética y un refuerzo de las inversiones en resiliencia climática. Es decir, transformar nuestro modelo de desarrollo económico con el objetivo de lograr la descarbonización para el 2050 y mejorar la resiliencia y la cohesión social, asegurando que nadie se quede atrás», ha subrayado ante los inversores.

En este sentido, ha resaltado que la apuesta por la transición digital y, en especial, por la economía verde como palancas para construir un futuro más sólido y resiliente para el mundo, para las economías europea y española, responde a los objetivos clave de futuro. Ha hecho hincapié en que un enfoque de modelo de negocio convencional tan solo empeorará la situación tan «vulnerable» que ha ocasionado la pandemia de coronavirus.

«La mejor alternativa es vincular de manera decisiva la respuesta a la crisis económica con la aceleración de la acción climática y la transición energética, que constituyen un programa completo para la transformación económica», ha aseverado la titular de Transición Ecológica. Así, ha insistido en que las inversiones ‘verdes’ son una fuente de creación de empleo y «un factor esencial» para la recuperación económica». «Reducir el desempleo y reasignar trabajadores de sectores en riesgo o en transición es una tarea desafiante que merece toda nuestra atención, impulso político y compromiso empresarial», ha apuntado.

En opinión de Ribera, en comparación con las operaciones habituales, las inversiones ecológicas generan valor añadido: «tracción y expansión económica, mejora de la balanza de pagos y beneficios para la salud». De su lado, el consejero delegado de Endesa, José Bogas, encargado de presentar a Ribera en el evento, ha afirmado que le corresponde al Estado sentar las bases para la reconversión industrial «más significativa» de la historia del sector eléctrico.

«La gran diferencia respecto a otros procesos de reconversión industrial es que, en este momento, hay un sentimiento generalizado de que es responsabilidad de todos, incluidas las empresas, para que esta transición sea justa y que no deje a nadie atrás», ha argumentado.